martes, 3 de mayo de 2011

Sangre.


Esta noche pasada no recuerdo más que imágenes de sangre. Sangre en la boca, sangre por todas partes. He tenido otra crisis de las mías. Afortunadamente ya estaba prevenido sobre la posición en la que tenía que dormir. Y Adela ha reaccionado rápido y bien.

Acabamos de llegar del hospital. Hemos sabido que Hidalgo tampoco ha pasado un buen rato, no me extraña.

Sobre si creer o no en los adivinos y demás fauna. Pues pienso que en la mayoría de los casos no hay que hacerlo.


En mi vida he pasado mucho. Durante una época mi imaginación estuvo dominada por ciertos individuos de los que espero que no quede uno sano. Soy libre. No os podéis imaginar lo que es el dominio hasta que no os han dominado. ¿Drogas? ¿Qué poderosa droga es el azucar? No se sabe hasta qué punto lo es porque abunda y no te mata.

No puedo dejar de pensar en la sangre, la tierra está preñada de sangre.

El maromo con el que la señorita Goyri  piensa prostituirse no es el único que nos vigila. ¿Por qué tengo esa impresión desde hace días? He olvidado muchas cosas, demasiadas.

Podría llenar libros con todas ellas, estoy seguro. Adela, mi Adelita, me rescató hace ya diez Años y no tengo otra familia. No tengo referentes.

Hace un rato he escrito en el navegador a ciegas, sin saber qué ponía, y he dado al enter. Ha salido esto.

Cuidaos, cuidaos mucho todos.

5 comentarios:

  1. ¿Cómo que pienso prostituirme? Brau, de eso nada. Ya veré qué hago, que de lo mío gasto.

    Nadie os vigila. Sólo quiero saber si Hidalgocinis es... o mejor dicho, saber que no es un estafador. No creo que sea tan extraño, asegurarse.

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  2. Qué coño está pasando? Qué sabéis vosotros?

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  3. Estimado Andy.
    Le recomiendo que enlace algunos de los blogs que ve a su derecha. Veo que el suyo está incluído. Extraño círculo el nuestro.
    Lo que está pasando, señorito Andy... aún no lo sé. Pero no es bueno.
    Los animales están enloquecidos. Pasee por un parque, mire a los pájaros.
    Siento como una rata que chilla en mi barriga.
    ¿Usted no la siente?

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  4. Claro, Rebeca, es la primera palabra que me vino a la cabeza. Pero no encierra un juicio de valor. De lo tuyo gastas.

    Andy, como saber, se lo mismo que tú. Pero he olvidado muchas cosas. Historias de mi vida que tal vez algún día cuente.

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  5. Es cierto que estamos uniéndonos sin comprender nada. Pero lo peor es que ya nada de lo que está pasando me sorprende. Acabo de conocer a Faustino, que también está relacionado con Hidalgo cinis. ¿Qué pasará mañana?

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