sábado, 30 de abril de 2011

El Abre Cartas

Abre la letra de la sangre esto: el abre cartas. Me lo he guardado. El abre cartas de Hidalgo, digo.

Hidalgo es como un indígena desvaído. Tiene una sonrisa muy blanca, abierta, de niño triste. Posee una desesperanza tranquila que lo tiñe todo. Es como uno de esos niños que ha leído demasiados cuentos de verdad, de los que tienen sangre y ogros que ganan la partida. Tiene unos brazos que son un puro nudo de nervio y las manos blancas y largas.


Franco, el guardés, le mira preocupado cada vez que viene, pero disimula.

Hidalgo me ha dado el abrecartas, todavía sangrando. Lo guardo celosamente. Algo me dice que es necesario que lo conserve así. Le he dicho que se guarde las noticias que se han manchado más.

Al principio Silvia, la chica que hace las cosas de casa, nos ha tratado con cierta frialdad. Casi desconfianza. Pero con Adelita esas actitudes no pueden durar mucho. O sale a tortas o se la quiere. No hay término medio. Como finalmente ha visto que no somos competencia a la vista (somos demasiado hacendosos, a Adela le gusta cocinar y yo he estado limpiando) se ha abierto. Trata a Hidalgo como si fuera sagrado o algo así. Parece supersticiosa. He observado que cada vez que viene, debajo de la alfombrilla de la puerta, pone unas gotitas de un líquido que guarda en una pequeña ampolla. Como no me da mala espina, pues la dejo.

Alguien tiene visitantes en su ordenador...

El abre cartas terminará siendo muy importante.

viernes, 29 de abril de 2011

Pajas diversas...




El Mundo digital presenta:

Guillermo ya tiene a su 'princesa'


Juas, juas, juas. Me meo de la risa. Los maravillosos mundos de Yupi.

Yuuupi vendraaaa
para hacerse una paja espaciaaaal
Vamos tooodooos con éeeeel
Para haceeernos otra tambiéeeeen.

Sabiduría popular, oiga y yo con estos pelos. Qué le vamos a hacer. Encuentro cierto consuelo, aquí, rodeado de demonios, que el mundo siga dando vueltas lindamente.


Noticias del frente. ¿Habéis oído hablar de las guerras de baja intensidad?
Esta época que vivimos, desde la revolución de las comunicaciones y los transportes y tras comprender que las palizas en las trincheras no salían a cuenta (por lo menos a gran escala), es toda ella un estado de guerra pura y dura. Al tiempo... ya lo dirán los historiadores cuando pase el tiempo suficiente... si sobrevivimos a la que se nos viene encima.

He estado recordando aquellos libros religiosos, los que me encontré entre periódicos. Me ha dado un hastío enorme. Los tengo en la estantería junto con los comics, las revistas guarras y los juegos de rol: D.P.M. o Departamento de Pajas Mentales. Un buen sitio. Personalmente aprecio mucho más a sus otros compañeros temáticos.

Este blog me ha alegrado el día. Andaba yo trasteando y mira por dónde. Se lo he enseñado a Adelita y, bueno, ya, que esto es público y puede haber niños, jejejejeje...

El señor Cinis me ha dado la alegría de comprobar que no soy el hombre más delgado de la tierra, por cierto. Gracias, señor Cinis.

¿Sueños? Si, he tenido sueños, pero me cuesta mucho recordar. Ya me voy acostumbrando al insomnio.

Recuerdo a una señora con un bolso verde, falda de lana, azul, labios y ojos pintados de azul. Cabellos negros, con reflejos azules. Cutis blanco, transparente, venas azules. Nada de tintes chillones u horteras. Una sirena en mi gasolinera, como salida del mar. Ojos verdes. Tenía una voz grave, con un vibrato especial. 

Venía acompañada de un tipo pequeñito y con cara de mala leche, de esos que se cubren la calva con un mechón extralargo extraído de la zona de las patillas. Engominado, traje caro, de lana también, con cuadritos, sandalias con calcetines ¿¿??.
Pusieron gasofa, compraron tabaco (aún se podía) y se largaron.
Inmediatamente después llegó un autobús y todo se llenó de japoneses.

martes, 26 de abril de 2011

Adaptándonos a esto.


Bueno, esto es precioso, ya lo he dicho ¿no? Ese de ahí es Brau, desoyendo los consejos del médico y dando un paseo en bici. No pudo mucho más, al rato subía echando el bofe con la bici en la mano.

De todas maneras mañana tenemos consulta, a ver qué le dicen. Supongo que más radiografías. Hoy hemos estado arreglando los papeles.

La casa es preciosa. Brau, hasta que no se haga con el entorno, no estará tranquilo como para ponerse a escribir. Me preocupa que no duerma bien. Después de explorar toda la casa (hasta que no reconoce todo, no está tranquilo) ya puede tomarse sus ratitos. Tiene algún libro. Se ha hecho con una tableta de pintar (de ordenador) y dibuja mucho. A veces los veo a los dos, a Hidalgo y a Brau solos, en silencio. Han dejado lo que estén haciendo y parece que sueñan despiertos.

Troco, que se supone que debería ser el más feliz, en cuanto llegó, metió el rabo entre las piernas y se buscó un rincón para quedarse. Supongo que se le pasará pronto. De momento anda bien por la casa y por los alrededores, pero de noche ladra mucho. No se, hay algo raro en el perro.

Pronto más noticias. A ver si Brau se reposa y ya puede escribir algo. O colgar uno de sus dibujos. Tengo curiosidad, no me los quiere dejar ver.

Besitos.


Maniobra de Heimlich

Qué cosa más estupenda es esto del internet. Menuda ignorante he sido. Estos días tengo monopolizado a Brau, le estoy haciendo pasar las de Caín a base de andar en el ordenador. El pobre está en un ay cada vez que pruebo a pinchar aquí o allá con el ratón.

He buscado la dichosa maniobra de primeros auxilios. Se realiza en caso de asfixia por un sólido y debería enseñarse en los colegios, ¡y hacer examen!

Una vez fui al teatro y uno de los actores, que tenía esa costumbre, en los aplausos, paró todo el tema y la explicó. Al parecer un familiar suyo murió asfixiado cuando un bocado de comida se le fue por "el otro lado" y se dedicaba a difundirla por todos los medios posibles. Natural, por una tontería te buscas una tragedia. Así que buscad un familiar o amigo y practicadla bien practicada.
Oye, si el amigo/a son con derecho a roce, pues ya sabéis lo que hacer después. ¡Alegría al cuerpo!

Besitos, Adela.

lunes, 25 de abril de 2011

Ya estamos aqui...

Bueno, esto es precioso. Yo lo que es demonios no he visto ninguno.

Hemos tenido un fin de semana movidito, porque había que dejar todo atado y bien atado. En mi caso, entre días sueltos que me quedaban del año pasado y las vacaciones de este, me he cogido casi cuarenta días. Luego, lo más complicado, que a Brau le dejaran moverse. Pero como resulta que conocemos a su médico de cabecera bastante bien, y gran parte de su problema era de estrés, pues coser y cantar. Que ha estado de acuerdo, porque esta zona le viene muy bien a sus pulmones.

El viaje si que fue un infierno, con todos los desplazamientos de semana santa. Y ha sido largo. Hidalgo parece un chico majo.

Ya iremos dando noticias. Besitos.

sábado, 23 de abril de 2011

El día en que vi la luz

¿Os ha pasado alguna vez? Duermes, pero estás despertando, estás consciente, lúcido. Sabes que despiertas. Estás en la frontera entre el sueño y la vigilia. Ese momento en el que recuerdas todo aquello que has soñado, también cuando recuerdas aquello que tenías planeado para el día y tienes la capacidad de visualizarlo.

Hay veces en que, sobre todo si hay algo urgente, intentas moverte y no eres capaz. Te encuentras paralizado, tu cuerpo, sencillamente, no responde. Normalmente, con alargar un ratito el momento, unos segundos quizá, todo se arregla. Se olvidan los sueños y comienza el día.

El día después de mi accidente, cuando Troco me salvó la vida, mi vivencia fue similar. No podía moverme, me estaba asfixiando. No podía respirar. Troco me lamía el rostro, pero yo no sabía que era eso baboso que me corría por la cara, y no podía moverme. No recuerdo qué soñé, no lo recuerdo nunca. Excepto aquella vez, que soñé, sencillamente, que caminaba por mi casa, a la misma hora del día, con la misma luz con la que desperté, vestido con la misma ropa con la que me vestí el día anterior: una camisa a cuadros de manga corta, un pantalón de pana y calcetines... Pero en esos instantes si que recordaba y sentía un terror que no tiene, sencillamente, nombre. Ahora mismo casi me cago en los pantalones, creedme. Tengo que sujetar mi imaginación para que no me dispare todo el cuerpo, atenerme a no pensar en ello.

¿De dónde viene la angustia? Leí una vez a un antropólogo definiendo la motivación del ser humano: era Marvin Harris en un libro en el que pretendía definir la especie humana. "Nuestra especie" se llama. No pienso en las conclusiones, ni en el desarrollo del libro. Eso no importa. Cuanto más lejos de las raíces del método escogido, la línea de razonamientos es más incierta: da igual la conclusión que sacara. Pero me sedujo el método: buscar las motivaciones en lo más sencillo.

La primera fué... el aire que respiramos.

Los psicólogos suelen hacer igual, buscan las raíces de la angustia en momentos y motivos sencillos y claros, para comenzar a rastrearla, conocerla y superarla. Luego... bueno, los resultados finales pueden ser de lo más dudosos, ya conocemos la típica figura del psicoanalista del chiste.

Mi angustia fue profunda. Cuando pude tomar la primera bocanada, lo hice con toda el alma: vi la luz.

A los fumadores nos pasa una cosa. El humo del tabaco nos sirve como de bala trazadora que nos indica, con la irritación que produce, por dónde pasa el aire hasta llegar a nuestro centro. Imaginaos la primera calada de un vicioso, como soy yo, que se ha quedado varias horas sin su tabaco. Multiplicadlo, llevadlo al límite, más allá del límite. Usad vuestra imaginación para rastrear el sentimiento de urgencia llevado al infinito. Te mueres y luego ya no te mueres y todo está bien.

Tras mucho tiempo en una semiinconsciencia llena de ruidos y conversaciones de hospital, abrí los ojos y vi a mi Adela. Sin invocarlas, me vinieron a la mente las palabras:

"Estoy ante la sagrada presencia humana... "

Llenas de luz.

Comenzé este blog en un tono cínico. Tenía por objetivo revelar poco a poco ciertas cosas de mi vida, piedras en las que tropecé y que quería marcar con el clásico de los mapas medievales: "aquí hay monstruos" Oh, si, oculto cosas, oculto muchas cosas, pero ya no soy un cínico. Como comencé, sigo diciendo: soy un burro, si; pero estoy en proceso de liberación.

Volveré a ese tono cínico, permitidmelo, por favor. Ya sabéis que la cabra tira al monte. Pero puede, puede que no sea desde aquí, puede que esté en otro lado cuando vuelva a escribir. Puede que la cosa esté muy malita cuando lo haga.

Antes de volver a mi tonillo, si: buscad consuelo en vuestro momento más fuerte del día. El momento donde sois más vosotros mismos, ese que os dedicáis. Repetid en él alguna frase significativa para vosotros, la que os proporcione más consuelo, más alegría. Respirad hondo cuando lo hagáis, sentid cómo no os falta el aire. Expuldadlo después, completamente, vaciando todo, metiendo la barriga para exprimiros al máximo. Volved a coger aire cuando lo necesitéis, ahí está, en abundancia, dandoos fortaleza. Recrearos en la fortaleza que sentís.

Cuando haya una crisis no tenéis más que recordar ese momento, os ayudará, como lo hizo conmigo.

Adela está siguiendo las instrucciones del amigo Hidalgo. Nos llevamos a Troco, espero que te gusten los perros, Hidalgo... dejo el maldito blog y voy a ayudarla un poco, que no se diga.

Ah, una última cosa, Adelita (Adelaida, en realidad) se ha hecho un usuario. A ver cuándo se anima a poner algo.

jueves, 21 de abril de 2011

En manos de Dios

En casa otra vez. Llevo toda la tarde discutiendo con Adela, que piensa que estoy teniendo una recaída. Pero no es así, o por lo menos no es como ella piensa. Son cosas de mi pasado. No es necesario hablar de eso. He podido bregar con ella y con el malestar que tengo por todo el cuerpo.

Los médicos dicen que tengo una antigua lesión pulmonar que, posiblemente a causa de la ansiedad y del tabaco, y de otras cosas... me ha causado una hemorragia, con el consiguiente encharcamiento. Además me ha salido una úlcera en el estómago. Por suerte no hay ninguna infección seria. Me han dado varias medicinas y me han recomendado reposo. Ahora soy un hombre de baja...

Aguanta Hidalgo.

Anteayer mi locuelo se tiró delante de mi coche, cuando llegaba al trabajo. Gritaba algo que no pude entender. Bueno, ya os ha contado Adela. Ya no pedirá más tabaco a todo el que pase: hacía el gesto de la victoria, acercándose la mano a la boca con un gesto evidente del que quiere un pito y se reía como un niño.

Publico esta entrada bajo el título que veis, pero no os llaméis a engaño. Estoy más convencido que nunca de que Dios no existe.

Tengo otra seguridad: guiados por la intuición, en alas de la fantasía o de lo que quiera que han podido encontrar en sus vidas, los escritores que hacen a conciencia su trabajo, dejan pequeñas perlas que solamente se muestran al que los lee completamente sumergido en su universo. Hace mucho tiempo leí a un autor de ciencia ficción, Frank Herbert, que ha dejado lo que, para mi, son dos de estas perlas:

"No conocerás el miedo, el miedo mata la mente, el miedo es la pequeña muerte que conduce a la destrucción total.
Afrontaré mi miedo, permitiré que pase sobre mi y a través de mi, y cuando haya pasado, volveré hacia adentro mi ojo interior y escrutaré su camino.
Ahí donde haya pasado el miedo, ya no habrá nada, solo estaré yo."

"Estoy ante la sagrada presencia humana. Así como estoy, estaré algún día. Ruego a tu presencia que así sea. Permite que el futuro permanezca incierto por que es la tela que recibe todos nuestros deseos.
Así se enfrenta la condición humana a su perpetua tabula rasa.
No poseemos mas que este momento en el que nos dedicamos constantemente a la sagrada presencia que compartimos y creamos."

Aguanta Hidalgo, intenta no explorar demasiado los caminos del futuro.

miércoles, 20 de abril de 2011

Adela otra vez

Hola, estoy en el hospital. Braulio está bien. Gracias por vuestra preocupación. Estoy en el ordenador de un señor muy amable que tiene a su hija aquí ingresada.

Ayer Braulio tenía un ataque de ansiedad, pero nada más. Lo que le pasó es que por la mañana, llegando a su trabajo, un vagabundo que suele estar por ahí se tiró a la carretera justo cuando pasaba él. Prudente me lo trajo a eso del mediodía (ya he leído que Brau le llama así) Estuvo prestando declaración. Afortunadamente hubo testigos y se pudo resolver sin más problemas, pero justo cuando acababan le dio el ataque: el médico me dijo que comenzó a hiperventilar. Las cosas que le dieron no creo que le hicieran bien. Es cosa de su pasado.

Yo ya pensaba que estaba teniendo una recaída de algo que tuvo hace años. Así que, cuando estuvo en casa hice lo que se que le va bien: un buen porro de polen del bueno que tengo por aquí para estas cosas. No, no creáis que consumimos eso habitualmente, es que dado su historial se que es lo mejor. Eso y un masaje especial de los míos. Se quedó más bonito que un san Luis. Lo dejé durmiendo y os puse el mensaje anterior. Lo que pasa es que me fui sin mirar si había comentarios.

Este señor tan amable ya me ha dicho cómo tengo que apagar el ordenador, y cómo funciona esto de la página. Cuando tenga tiempo me pienso hacer un usuario, para poder hablar yo misma.

Bueno, que apagué el ordenador y me fui a la cama sin leer más. A eso de las 11 de la noche, Troco, nuestro perro se puso a ladrar y a llorar como un loco y me despertó. Braulio respiraba mal. El perro se había subido a la cama y le estaba lamiendo la cara. Puede ver que había sangre.

Menos mal que hace años hice uno de esos cursillos que da la cruz roja para reanimar a la gente cuando tiene problemas respiratorios. Le hice la maniobra esa que no me acuerdo cómo se llama, era el nombre de un señor alemán o algo así. Luego lo dejé en la postura de seguridad. ¿Veis? este señor tan majo me acaba de enseñar a poner un enlace. Os aconsejo saber estas cosas, pueden salvar vidas.


         

                


                          

                                     



Luego llamé a urgencias, a la media hora o así vino una ambulancia y hasta ahora han estado haciéndole pruebas. He dejado a mi vecina con el perro. La verdad es que antes le tenía un poco de manía, pero ahora que ha salvado la vida de mi Braulio lo prefiero a muchas de las personas que conozco, la verdad.

Ahora leo que el señor Cinis sabía algo de esto, me gustaría mucho saber cómo ha sido posible, porque estoy muy preocupada.

Señor Raúl, sea más educado, que no cuesta nada, porfavor, eso no quiere decir que no pueda comentar lo que quiera, claro. Muchas gracias por vuestro interés. A Brau y a mi no nos importa que comenten lo que sea aquí, que ya me ha dicho que es público. Aunque Prudente si que le ha explicado unas cuantas cosas sobre decir nada de los cuerpos de seguridad del estado, jajajaja, pero como son amigos ya se arreglarán solos.

Un abrazo, Adela.

martes, 19 de abril de 2011

Soy Adela ¿álguien puede ayudarme?

Hola, soy Adela. No se muy bien cómo funciona esto, una vecina me ha ayudado a poner entradas, pero hay muchas más cosas.

Brau ha tenido un accidente, ahora está en la cama y le han aconsejado que no haga nada porque sufre de ansiedad. Mi vecina tampoco es que sepa mucho, hemos dado muchas vueltas, hasta que hemos visto que el cuadradito donde tenía la contraseña, si poníamos su nombre aparecían unos circulitos, bueno que he conseguido entrar aquí. A ver si sale. Hace unos días que está muy nervioso y ha escrito cosas muy raras. Me ha pedido algo sobre un tal Higinio o Hidalgo Cinis, pero no he entendido nada ¿Alguien puede ayudarme?

lunes, 18 de abril de 2011

No tocar demasiado los cojones...

Pfff, qué mal rollo, llevo dos días sin pegar ojo.

¿Tenéis empastes? ¿Habéis mordido alguna vez un trozo de papel de aluminio? Si la respuesta a las dos preguntas es afirmativa ya sabéis qué sensación he tenido durante toda la noche, tanto esta pasada como la anterior.

Pobrecita Adela, el Domingo le monté una bronca del carajo por una tontería. Culpa de la puta noche que pasé. Y a ella tampoco la dejé pegar ojo. Se fue al trabajo medio llorando. Luego yo al mío, toda la mañana dando mal el cambio. Y el tráfico ha aumentado, y no podía soportar la peste a gasofa, ambientador, asfalto...

El Cos ese, lo vi comiendo, en casa, por la tele. Tuve una sensación extraña, como si lo conociera de algo, o como si no me extrañara nada de nada lo que le pasaba.

Por la tarde (Domingo) conseguí pegar algo el ojo. Luego me dediqué a mis labores y a prepararme para la pelotera con mi chica, que es de armas tomar. Llegó cansada, trabaja de segurata en un super, doce horas, pobre. Bueno, hice lo que pude, agaché mis orejitas de burro y le puse una merienda-cena de gambas plancha con ensalada y vinito blanco. Luego nos salimos con Troco, el perro, a pasear por la zona de las canteras.

Aquí Troco, aquí unos amigos.

Esta noche más de lo mismo. Mierda. Casi no veo el teclado, me he pegao una siesta, claro, veremos esta noche.

Pa que me digáis de fauna, un tipo raro, uno que para cerca de la gasolinera, un locuelo con el pelo largo, que pide tabaco y grita cosas. Hoy estaba como muy callado. Taciturno.  Se paraba, como suele, a las puertas del super que tenemos al lado (ya no vienen los obreros a que les estafemos con el pan del bocadillo, se les echa de menos) y se quedaba callado callado. Una señora de la urba de al lado, una que se queja siempre de goteras (y es un poco pedorra, aquí, entre nosotros) ha comentado que qué tranquilidad, que a ver si ya no grita más. Y por cierto, que el Domingo tampoco recuerdo haberle oído.

Otra cosa:


Bridas de pinza

Las bridas de pinza GN 821 se utilizan para realizar agarres seguros de cubiertas, tapas de contenedores, etc. El gancho de tracción se fija firmemente sobre el centro lo que las hace resistentes a las vibraciones. 

Los valores de carga especificados en la tabla que se encuentra más abajo son valores aproximados de una carga de tracción estática nominal que puede soportar la pinza. La fuerza de tracción se puede invertir según las condiciones en las que se use la brida de pinza (vibraciones, sacudidas, etc. ).


Pues eso, es parte del sentido del título del Blog que he creado. Para sentirme libre, para tener algo que me sujete en su sitio la azotea.

Ah, la construcción. Recuerdo una anécdota. Una obra. El jefe de obra está discutiendo con un solador que no ha cobrado. El obrero le está montando un pollo, no llegan a entenderse. Acaba diciendo lo típico "¡pues cojo la herramienta y me voy!" Es una situación tensa, la típica en la que el jefe de obra tiene un marrón, y el otro lo sabe, pues de su trabajo depende que la propiedad certifique lo que se ha hecho durante el mes, y que pague, y de que el banco cobre, y de que cobren todos los compañeros que están al lado: electricistas, albañiles, yesaires, pintores, fontaneros... toda la fauna que se mueve por ahí.

Algún marrón parecido tiene el solador que protesta, claro, porque de que él cobre lo que se le debe, eso que se ha desajustado en la orquesta que significa la obra de 20 puñeteros chaléts pareados, depende que pague a sus empleados, que tienen líos con el banco, que pague la letra de su coche, que lleve a sus niños a disneyleches etc...

Entonces entra el graciosillo que dice: "¡tienes toooda la razón! ¡yo también me voy!" Y con gesto teatral, pilla el tabaco y el mechero como si fueran toda su herramienta y se dispone a partir en solidaridad con el solador en rebeldía.

Ese pequeño detalle hace que la tensión se disuelva. Todo el mundo se parte de la risa, porque el graciosillo (que no vale para mucho más) ha clavado la frase con mucha gracia. El solador se suaviza. El jefe de obra encuentra ese pequeño fleco en el presupuesto que resuelva -aunque sea a medias- el problema y se sigue viviendo el día a día de una manera más o menos soportable.

Así que, por favor, no me toquéis los cojones, que ando mal dormido. Un poco de buen humor en los comentarios, si se puede ¿eins?

sábado, 16 de abril de 2011

Para qué más...

Bueno, comienzo hablando del tiempo y no doy nada... mal comienzo. Pero es que he tenido libranza y eso es sagrado... sagrado. Bueno me refiero a que, como mi mujer y yo estamos encerrados entre cuatro paredes todo el santo día, cuando libramos (y cuando coinciden nuestras horas de libranza) nos largamos al campo en un decir  patatas con tocino. Esta vez fuimos al puerto de la Fuenfría: una vía romana que normalmente esta llena de domingueros, pero que entre semana es una maravilla.

Así que sagrado es todo aquello que nos falta la mayoría del tiempo. Al lado de mi gasolinera hay unos jardines, de vez en cuando los jardineros vienen para llenar la garrafa, pa las máquinas. Uno, uno gordito que se llama Juán, dice que cuando libra no sale de casa, que tiene sol y aire para reventar.

Bueno... cambio de tema. Repaso de los titulares así a mogollón.

El Mundo... bla bla bla Libia, bla bla, Aznar y Blanco a la gresca, bla bla. Egipto, vale.
Vamos a los cortos que no suelen tener desperdicio...
Carol Graham: 'No es raro que las crisis económicas refuercen la felicidad de las personas

La madre que lo parió, será mamón. Yo creo que huelgan comentarios ¿no?
Supongo que se puede comparar con algo que escuché de una señora, hace tiempo. Había trabajado toda su vida y cuando oía hablar de alguien que se había deprimido decía algo así como: yo estuve a punto de deprimirme muchísimas veces, pero nunca tuve tiempo.

"Reforzar la felicidad" No es retorcida la frase ni na.

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El país, veamos. Mismos temas, Gadafi, Aznar vs. Blanco, eta y  sus cosillas y Egipto. Castro-Cuba, psss, calcadito al Mundo, así de buenas a primeras.
La firma John Galliano despide a... John Galliano

Eh, esto en mi pueblo es echar a alguien por cómo piensa... que el racismo es una manera de pensar. Me explico, tengo un colega, guardia civil que dice que es racista. Lo llamaré Prudente, jajaja, porque luego me capa como, por casualidad me lea. Siempre me maravillo de lo listo que es, cuando recuerdo una frase que me largó cuando, estando de noche, se vino a visitarme con su compañero, mmmmh, Pere, un caimán de mucho cuidado. Para definición de caimán, pregunten a algún guardia, jajajaja.

"¿En qué prostituyes tu mente?" Tal me dijo. Yo estaba leyendo, claro, más aburrido que las ostras. Bien, pues es racista y lo suelta alegremente en estos tiempos de censura que corren. También es un provocador, entendámonos. Pero lo razona de la manera más detallada posible, y también afirma que esto no quiere decir que haya que exterminar a los negros, por supuesto. Paralelamente anuncia que adora a los animales, jajajajaja, hay gente con la que da gusto hablar.

He estado leyendo lo de la Pizarra, el blog que he incluído en los enlaces, ahí a la derecha. Una ecologista. Energía ¿no? Lo de Gadafi, gas, más energía. Lo del terremoto de Japón: energía. Digamos que cuando alguien tiene que darle a otro en todas las pelotas, en megapolítica y en donde cristo perdió la zapatilla, ataca a sus fuentes de energía. Mi colega, el guardia, dice que la clave de la victoria o la derrota está en cortar las vías de suministro del enemigo. Nada de chorradas de videojuego, al enemigo se lo mata de hambre.

jueves, 14 de abril de 2011

He sido un asno

He sido un asno. Difícil averiguar hasta qué punto sin estar en mis pezuñas. Y eso que la foto de perfil es de una mula, que conste. No sea que se vaya a pasar por aquí algún listillo a decirme esto, lo otro o lo de más allá.

Pero parece simpática ¿no? Miradla, o mejor dicho: miradme. Tengo un nosequé que mueve a ternura o algo. Debería moverte, sobre todo si eres del género femenino. De los otros paso... de momento.

Eh, pero tengo que hablar algo más. Va, probemos:

Estaba yo un día yendo al currelo (trabajo en una gasolinera) y pasé por delante del colegio de los Carmelitas, en mi pueblo. ¿Era el colegio o el monasterio? La verdad, de monasterio no tiene pinta, digo eso porque no se me ocurre otra palabra, viven monjes ¿no?.

Bueno, que me encuentro unos fardos de periódicos (todos "El Mundo" y "La Razón", tsk) y me digo, -de puta madre tú, pa la estufa va de culo. Que tengo una estufita de leña ¿sabéis? y en mi pueblo hace mucha rasca. Total, voy a pillar algunos (estaban ataditos con cuerdas, muy pulcros) que no creáis que en mi curro sobra tanto papel, y veo que, entre unos y otros, camuflados, hay libros. Libros de curas y tal... Andá mi vieja.

Registro, registro y pillo como quince libros en plan religioso.

Ojee algunos. Van de doctrina y tal. Me llamó la atención uno que escribía una monja psicóloga. Hablaba de cómo llevar los diversos temas que se dan en una comunidad religiosa. Se me quedó grabado algo que decía: que el amor se expresa a través del tiempo. Mmmm, mierda, no me expreso tan bien, y a ver quién es el listo que busca ahora el libro de las narices. Que tanto tiempo como dediques a alguien, así le quieres.

Digo yo que si estás haciendo la vida imposible a alguien... pero eso es odio, que tiene mucho en común.

Trabajo en una gasolinera. Mi contacto con la humanidad es a vistazos rápidos, quitando la familia y tal. Zas, no le veo más, zas, pallá que te vas. Uno y otro y otro y otro, pasan rostros de todos los colores. Gordas, abuelos, niños, obreros, chicas de buen ver, matrimonios a la gresca, damas atildadas, chóferes, tribus varias -camioneros, repartidores, fuerzas vivas-, pijos y pijas, profesores, señoritos, cazadores, algún famosillo que otro... se me va la pinza. Es tal y como me veo en el espejo, cada mañana. Nunca el mismo, siempre diferente. Cambiante... Así pues, tiempo cambiante, rostros cambiantes. No se qué será de mi mañana. Total, estoy libre, libre al fin yo, que he sido un asno. Todavía lo soy.

¿Libre? Bueno, no lo voy a decir todo de buenas a primeras. Podría, pero todo por partes, como dijo Jack el Destripador. Con un orden. Próximamente más noticias mías en la autopista de la informa... leches.
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