domingo, 15 de mayo de 2011

El Nido

Estoy buscando el nido. Por la noche, tanto Hidalgo como yo les oímos crecer, pensar, aprender. Tenemos un nido demasiado cerca de casa.

El lugar donde estamos es montañoso, con muchos bosques. Todo parece tranquilo, pero no lo está. He estado usando a Troco. Pero no está entrenado, o tiene demasiado miedo.

Los adultos están ahí también. Pero nos esquivan. No creo que haya muchos. A mi eso de los sueños no se me da tan bien como a Hidalgo.

Al despertar de la siesta me he acordado del abrecartas. Mañana voy a probar a usarlo como si fuera un zahorí.

También esperamos la visita de los tipos de la fundación. No, ningún mensaje concreto. Impresiones de nuestro sensitivo amigo.

Los retoños que están en la tierra aprenden. Los pocos que han eclosionado hasta ahora son inferiores. No saben tanto como podrían, los adultos no pueden aprender de la misma manera. Se dedican a defender a los retoños que -estos si- gracias a algún enlace con sus guardianes, que les sirven como antenas o sensores, están aprendiendo muy rápido todo sobre el mundo que les rodea. Captamos sus emanaciones durante el sueño, nos llega el run run de sus conversaciones, todo de manera nebulosa, incompleta. Están aprendiendo deprisa, y creciendo, alimentándose de larvas, de humus, de pequeños animales.

Espero encontrar el nido pronto, si no lo hago, Hidalgo , Adela y yo estaremos perdidos.

1 comentario:

  1. No sé en que andas, pero ten cuidado. Intenta no perder contacto con la realidad, ¿vale? Que me da que sois tres muy predispuestos a mmmm... a creer, dejémoslo así.

    Cuídate, Brau.

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