jueves, 1 de septiembre de 2011

Un poco de magia.


Este dibujo representa a la serpiente, Damballah. Es una entidad muy peligrosa, según Brau. Pero, como todos, hará de garante de cualquier pacto que se celebre bajo su protección. Claro que respetará, como suelen hacer, únicamente la letra, no necesariamente el espíritu.

Brau no quiere acercarse a Internet, ni a ningún teléfono. Parece que le ha cogido bastante odio a la comunicación vía satélite, aunque no me ha dicho por qué.

Dice lo del tótem porque es lo que tenía Loa entre manos cuando Rebeca entró en su santuario. Puede que tenga que ver con el pacto, puede que no.

El tiempo que Brau ha estado sin su nuiz, ha conseguido recuperar bastante músculo. El grupo, que originalmente estaba formado por mi, Brau, Hidalgo y dos cazadores, pertenecientes a la mano vacía se separó siguiendo dos pistas. Buscábamos la sombra de Hidalgo.

Nos habíamos encontrado con dos de nuestros compañeros del campo de la Senyora Escola, el primer asentamiento formado alrededor de la casa de Hidalgo, en Andorra. Eran un chico y una chica, Andreas y Rosalinda. Su misión era ir a buscar medicamentos a zonas no saqueadas, y nos comentaron que habían sabido de un extraño suceso luminoso, cerca de Matalascañas.

Nosotros seguíamos la segunda de las dos pistas: el rastro del demonio-sombra. Un pájaro negro, que lanzaba poderosos aullidos en la noche y que habían visto ellos mismos, hacía varias horas.

Nuestra pista está delante de nosotros, y ha resultado un fiasco. El "pájaro" habrá caído al suelo no hace demasiado tiempo, lo hemos encontrado guiados por el humo que desprendía. Era, no os lo vais a creer, un ultraligero con un equipo de sonido sujeto con alambre y que emitía sonido a un montón de decibelios. Ahora todo está destrozado, por la caída, incluido el ocupante: un viejo extraño con gorro, bufanda y gafas de aviador. La verdad es que no dejo de sorprenderme por las cosas que nos pasan. El equipo de sonido todavía zumbaba, y de su interior hemos sacado un cd de los AC DC.

Mientras Brau no recupere el poder de manos de Rebeca, su visión se limita a un par de hechizos que ha aprendido en sus viajes. Se ha agenciado un mechón del cabello de Hidalgo, y seguiremos su pista en cuanto descansemos. Nos ha de bastar el uso de un poco de magia, de momento.

Mientras tanto, os mandamos ánimos a todos. Y todo nuestro cariño.

Adela.

jueves, 25 de agosto de 2011

Una nueva visión.

La ceguera es terrible.

Llevamos días y días vagando por campos desolados en busca de la sombra. Una sombra alejándose de nuestro camino, y sombras que nos siguen en el mundo de las sombras.

En un cierto sentido, los demás hacen mal en estar preocupados por mi. No pueden hacerme nada, mientras no tenga absolutamente nada de miedo. La esencia de estar en el otro lado es la de la inocencia total. De otra manera no podría estar, así de sencillo

Estaba a punto de sucumbir, y de cortar yo mismo el cordón que me une al mundo de la carne cuando renació Adela. Y ese fue el verdadero peligro del que me salvó, mi Adela, de nuevo de vuelta. Las imágenes del otro mundo son eso, lo mismo que lo soy yo, cuando estoy ahí. Cuerpos evanescentes, e indestructibles, salvo por algún desconocido cataclismo cósmico.

Las imágenes de sangre, sin embargo, me afectan cuando vuelvo al mundo de la carne, y me amenazan de muchas maneras. Me dicen que tengo que volver una y otra vez, y yo siento que esa es la verdad. Y me está siendo tan difícil hacer lo que tengo que hacer, que me voy por las ramas.

Veo que Beatriz se está mostrando al fin. Le hará bien. No es bueno guardar secretos. Pero pronto estará aislada, porque es... bueno, inexperta.

Viajamos Hidalgo, Adela, yo y unos compañeros de la mano abierta, nada más. He vuelto a tener un leve contacto con nuestros amigos, los monjes tibetanos, pero ha sido tan evanescente y complicado que me supera. En algo andan, lo se, pero no he sido capaz de seguirlo.

Un yermo, anochece y el cielo parece que sangra. Todo es de color naranja. El azul se tiñe de estrellas y negrura, al otro lado. La estación espacial internacional sigue ahí, en el firmamento. Me pregunto qué habrá sido de los astronautas. Igual voy a hacerles una visita.

No, no puedo. Hoy tengo que acostarme y renunciar por un tiempo. Pero es tan difícil.

Si, la ceguera es algo terrible. Debo buscar una solución. Esta noche viajaré al poblado A de Rebeca, porque les acecha un terrible peligro.

Rebeca, estás a punto de pasar la mayor prueba de tu vida. Hoy voy a pasarte mi poder. ¡Ten cuidado! Por un lado tendrás que dominar el miedo, porque a tí también te perseguirá la sangre que tiñe el lado oscuro. Pero eso no es lo peor, tú lo sabes, sabes lo que quieres y que no tendrás tiempo de intentar. Ni lo pienses. Cuando en sueños ponga mi mano en tu frente, volveré al mundo de la carne, y hasta que liberes mi poder estaré desterrado. Hoy no sabes qué sacrificio supone, mañana lo sabrás. Hónralo y da la vista a tus compañeros. Dales ojos hasta que radar esté bien. Nosotros tiraremos con Hidalgo hasta que se cure. Pero estaremos tuertos, y en peligro, y tú, lo siento tanto, tanto, no tienes tiempo de vagar y vagar en busca de tu amado.

Por lo menos te quedará una cosa. Piensa esto: que lo que te dije es algo más que un mero consuelo. Y que existe la posibilidad de que un día volváis a encontraros.

lunes, 15 de agosto de 2011

Rolando.

Al fin puedo escribir sobre él.

Espero que más de uno se haya dado cuenta de que no lo había mencionado mas que por encima. Los lazos emocionales eran demasiado fuertes. Hay cosas en las que no puedo intervenir, está claro. El señor Popov ha sido muy inteligente y se ha deshecho de gran parte de mi influencia consiguiendo la complicidad de la señorita Goyri. Hasta ese punto llega mi obligado respeto.

¿Limitaciones? Si, me es completamente imposible llevar a cabo acción alguna sin el consentimiento de aquel a quien afecte. Por supuesto, hay atajos, pero dejarían tan mermado mi poder que ni merece la pena tenerlos en cuenta. Me vería relegado a ser algo así como un mago de feria, un vulgar hipnotizador.

Si, puedo atravesar paredes; el mundo físico, en lo tocante al conocimiento es como una simple imagen para mi, como una realidad virtual que puedo atravesar a voluntad: puedo leer libros cerrados en cualquier parte del mundo, en cualquier idioma, basta con que alguien los haya leído antes. Pero todo aquello que cualquier persona considere un secreto, es como un muro de ladrillos. Se, pero no puedo contar.

Puedo estar en cualquier lugar del mundo físico con solo pensarlo: cualquier lugar en que pueda pensar, evidentemente,  pues si no conozco por lo menos algo del lugar, no puedo estar ahí. Por eso me es tan útil el ordenador.

Así pues, puedo comentar esto con limitaciones.

Rolando vive en otro plano, pero ha sido desligado por la muerte de el nuestro. Una advertencia para Rebeca: las emociones juegan para él un papel tan importante como para mi. Tu dolor le llega como un terrible dolor de muelas, que le impide concentrarse en lo que está haciendo ahora. Y seguramente esté muy ocupado, pues el alma que abandona su cuerpo tras la muerte acude al salón de las memorias, para repasar su vida. Intenta moderarte si le quieres, envíale tu amor, él está bien. El hecho de que le recuerdes constantemente que tú no estás bien le paraliza, por que no puede volver a ti.

Creo que puedo decir esto, porque aunque Popov lo considere un secreto, ya ha sido desvelado por otros medios. El Rolando que fue revivido nunca fue Rolando, aunque si que tuvo conexión con él. Para tu consuelo, Rebeca, él te pudo ver, aunque no le hiciera ningún bien.

Ahora la ranchera en la que vamos Hidalgo y yo va por lo que parece un verdadero camino de cabras. Los peregrinos que nos acompañan son una larga fila delante y detrás. Hidalgo parece algo mejor de salud, yo ayudo en lo que puedo. Tras el descanso que le proporcionaste, Rebeca, ha recuperado parte de su poder y, aunque aparentemente no le ha ayudado mucho, creo que a la larga si que será para bien, porque siento claramente como forma conexiones alternativas, gracias a la actividad a la que se ha acostumbrado, que ayudan a eludir las parte dañadas de su cerebro. Aunque ahora su poder esta... mermado o cambiado; creo que seré capaz de ayudarle a recuperarlo.

Tiene ese gesto del que ha sufrido daños cerebrales: la boca torcida, un brazo inútil cuya movilidad quizá pueda recuperar en parte, el habla distorsionada...

Quien manejaba a Rolando consiguió información. Como tiene las mismas limitaciones, al otro lado, que las que yo tengo, necesitaba un vehículo físico para conseguirla, pues todo aquello que queremos mantener oculto se mantiene efectivamente oculto, para aquel que hace viajes por el otro lado.

Pero yo también pude echar una ojeada, no diré más. Es una sencilla advertencia al que abandonó su cuerpo para poseer otro. Estuve en tu cuerpo Loa, y dejé ahí mi sello. Estuve en tu cuerpo y caminé, y vi lo que tenía que ver.

Rolando, por supuesto, me fue de gran utilidad, junto con Rebeca: juntos formaron un único ser en la batalla y es ese el molde, el ejemplo, la conexión fundamental, lo que hizo posible que todos se unieran en un momento u otro, formando una mente colmena altamente operativa.

Hay esperanza.

Pilar y Blanca serán de gran ayuda. Andy, Faustino, Grecia, Radar (de nuevo saludos, querido amigo), todos tienen su papel, el que han elegido por si mismos.

Hay esperanza y viene el rey del vacío, sale de su enroque y nosotros seguimos teniendo la iniciativa.


martes, 9 de agosto de 2011

Una vida nueva cada vez.

Ah, qué batalla. No puedo describirla. Estuve haciendo de enlace para todos y casi me destroza. No podría transmitir semejante información.

Nosotros los humanos tenemos una característica que es a la vez virtud y defecto: tenemos grabado en todo nuestro acervo un patrón de comportamiento que posibilita que seamos un organismo conjunto. Se manifiesta de manera estadística, no absoluta, pero está ahí para quien quiera aprovechar: cuanto más número de personas y cuanto más extrema la situación en que se vive, más probabilidad hay de que se manifieste.

No puedo describir la batalla más que mediante el lenguaje.  Yo fui el nexo y, tomando prestado de Hidalgo y de Radar, gente apropiada para determinados mensajes, pude establecer un principio de patrón colectivo de comportamiento. Pero tomando (lo siento chicas) prestado de Rebeca, de Blanca y de Pilar llegamos a la victoria. Y de Andy, y de Ronaldo, y de No-Faustino (si, me hace mucha gracia, jaja) tomé momentos decisivos, puntuales, tanto del principio como del final, para hilar con sutileza, y eliminar el miedo y la confusión. No aporté nada por mi mismo, tomé de unos, pasé a otros.

De todo esto creé mi armadura contra la locura. De la misma manera que pude soportar el dolor y el miedo que me llegaba en aquel momento tan lejano: ¿recordáis a la señora Escola? De vosotros saqué fuerza para empujar y proteger y para manipular también, si.

Lo primero que hice fue disolverme en ese patrón gregario, en mi ser básico y primitivo, tras programar determinadas instrucciones planeadas previamente por el puñetero alto mando. Otra de las razones de no poder recordar bien: no era del todo yo.

Luego usé el patrón de manera que funcionara como nexo... bien. No hice más. Pero debemos esperar. Y yo no he manipulado mucho... una ley de este patrón, para que todo el mundo se tranquilice, que no soy el puto gran hermano: todo el mundo controla un poder parecido al mío, pero de manera inconsciente, sin embargo, este inconsciente incorpora automatismos que saltan en cuanto el que interviene (yo, durante la batalla) intenta hacer algo que el interesado no haría por sí mismo, generando un ruido tal que inhiben completamente todo el sistema.

Es todo lo que puedo decir para describir la batalla. Esto y la vida nueva. Vi los cuerpos de los fallecidos. Si el talento de Hidalgo hace tender al pesimismo, a ver muerte y dolor es por que es así... en este plano. Pero este, amigos, no es el único mundo que habitamos. Hay otros mundos y otros lugares, los muertos, si he de creer a los tibetanos que encontré por ahí, han nacido en otro lugar. Yo he visitado el mundo de las sombras y no he encontrado nada que lo contradiga. Ánimo, que viene el rey, que se mueve el rey. Preparemos un recibimiento adecuado, digno de él. Hagamos una vida nueva, cada vez que nos movamos.

martes, 2 de agosto de 2011

Multitud

Siento el aura de las personas que me rodean, latiendo con fuerza, con ganas. El olor del miedo y del sudor no pueden ocultármela. La sangre late.

Hoy he salido de mi camilla y he bebido y comido como las personas. La sensación de tener algo en el estómago es rara. Me he cerrado al mundo de las energías por un tiempo, pues me es necesario tener el cuerpo a tono para lo que vendrá.

Hemos caminado-rodado hacia El Carpio, donde se ha formado el servicio médico de este ala del ejército.

Las calles están repletas de gente. Gente que ha pasado por el filtro del terror y ha vuelto. El Nuiz crepita en todas las miradas. Tanto los que han logrado enfocarlo como los que no, crepitan. Los que lo han enfocado, desde luego: Hidalgo, Rebeca, Rolando, Pilar, Rosario, No-Faustino (lo sigo llamando así, me gusta). Los amigos de los blogs y muchos más, tienen también un brillo definido y claro. Pero también los que han pasado por el viaje superando dificultades sin cuento, venciéndose a si mismos, tienen un perfil que nunca hubiera podido imaginar.

Las barreras se están volviendo sutiles.

He decidido estar en mi cuerpo para fortalecerlo, si. Pero no es la única razón: me vigilan los demonios que me han seguido desde el abismo. No recuerdo dónde estaba ese lugar. El regreso violento me provocó un trauma que ha quemado buena parte de los recuerdos.

Paseo por las calles tranquilamente. Me calo las gafas y me siento a descansar en cualquier parte a cada poco. Llevo una cantimplora con una especie de suero que ha improvisado el equipo sanitario, con varias porquerías mezcladas, como proteína líquida. Es una especie de líquido baboso e insípido, como beber mocos de bebé o algo así, pero no me quejo. Poquito a poco, a sorbos, me alimento.

Esta mañana he estado con Hidalgo. Le he visto libre y desnudo (figuradamente, claro). Hemos estado hablando tranquilos, tomando el sol de la mañana. Pero luego lo he perdido y me he quedado vagando, vagando. También he visto a Adela, de lejos, con el grupo Catalán-Francés. Pobre, y pobre de mi. El aislamiento y la tensión han sido demasiado para nuestra relación. Había autenticidad, cariño. Ahora queda... ah, no me voy a poner estupendo. He sentido la tentación de lloriquear vía blog. Seguiré concentrado en la multitud. Hombres, mujeres, algunos niños también. Un río de gente. Un río de libertad.

De vez en cuando doy un vistazo al otro lado, rápido, discreto. Me refugio en un rincón, me hago un ovillo momentaneamente y miro. Ahí están los demonios contra los que me ayudó Hidalgo el día de la emboscada. Se que no pueden ver bien este lado. La fuerza se lo impide, el brillo del que hablo, el que rodea la multitud valerosa. Pero mi aroma no se les despinta.

Y de vez en cuando pienso en ese abismo que vi. Era atrayente, hipnótico. Tengo que hacer un esfuerzo en no pensar. Me vuelvo a refugiar en la multitud entonces.

Ahora me voy a intentar descansar. Estamos en un polideportivo municipal. Bastante bien organizados. Han puesto esterillas a los lados, y el equipo sanitario atiende ampollas en los pies, desnutrición, infecciónes variadas... y algunas cosas peores.

Dulces sueños, queridos míos.

viernes, 29 de julio de 2011

El abismo

Estaba al borde del abismo, en el otro mundo, cuando ha caído el coche de Lucrecia y de Lorena. Pasado el abismo ,que he encontrado en el mundo del nuiz, todo puede ocurrir. Es horrible pero fascinante.

El otro mundo es... ah, cómo explicarlo.

La vida es vibración: todo lo que es, vibra. El mundo físico comprende todas las cosas que vibran dentro de unas determinadas frecuencias. Todo lo que somos, evidentemente comprende muchas más cosas que el mundo físico, tal y como lo vemos, pero son controladas por nuestro subconsciente.

Lo que yo hago lo hace mucha gente, sin darse cuenta, mientras duerme. Otras cosas que pasan en nuestros sueños son, por supuesto, quimeras de nuestra mente.

El universo real, como el físico, está poblado de una inmensa variedad de vida. Vida que incluye tanto seres con los que guardamos afinidad, pero también con los equivalentes de los gusanos, las arañas, los seres peligrosos o venenosos.

Nuestros demonios son, en realidad, seres que vienen del vacío, hambrientos de luz. Han entrado... jajaja, pues por el punto más débil. ¿Conocéis el cuento del aprendiz de brujo? Si. Este mundo es una escuela. Y muchos de nosotros, los aprendices, la han cagado pero bien.

Somos los aprendices y tenemos una liada del copón en casa del maestro. Tanto que puede que el mismo maestro esté amenazado. Eso no lo se, claro. Cuando miro al sol no veo nada, aunque sé que es la casa de los espíritus que "juegan" con nuestros cuerpos.

Eh, ¿a que molo, pequeños saltamontes? Es que rulando por el mundo del espíritu me he topado con unos monjes tibetanos, en peregrinación por el mundo del Nuiz, en plan ángeles guardianes de lo que pillen. Prana lo llaman ellos, no nuiz. Me han contado que es un tipo de energía que no se puede meter en una retorta, o en un tubo de ensayo. Una energía-materia que está compuesta de moléculas que vibran a una frecuencia diferente de la del mundo físico. Que normalmente es "transparente" a lo físico, excepto si se tiene el "oído musical" de hacerlo sonar en un armónico que, aún estando muchísimas octavas por encima, lo afecta. Algo así como cuando la típica diva hace sonar un do de pecho que hace que se quiebren los cristales.

Siento mucho no haber podido ayudar a Rebeca Goyri. Me temo que estaba demasiado ocupado, primero, buscando un sensitivo para blanca y para su grupo: Blanca, fíjate en un muchacho con muchas cicatrices. El sufrimiento ha afinado sus percepciones. Esto suele suceder cuando se sufre, si. El que vive bien suele quedarse demasiado apegado a la tierra.

Segundo, he estado hablando con los tibetanos. Tienen mucha experiencia. Pero lo que me han contado, aunque coherente, pues no creáis que me lo creo a pies juntillas ¿eh? Desde luego no he visto mucho que lo corrobore, excepto lo obvio, claro. Lo que estoy viento ahora. El abismo. El agujero.

Aquí como ejemplo. Son unos tipos muy majos. Quitando el pequeño detalle de que uno de ellos apareció en pelotas, porque se había desconcentrado por el camino, pensando en otras cosas. Sus trajes, como es lógico, son imaginaciones suyas. Algo para presentarse en sociedad. Nos reímos mucho todos cuando se dio cuenta, por la cara que puso. Me han ayudado a descubrir a tu sensitivo, Blanca. Recuerda: un chaval cubierto de cicatrices.

Los dejé encaminándose al reino de la madre. Aquel lugar donde han hecho prisionero al grupo de Rebeca. Quizá puedan salvar a algunos de los casos perdidos. Tienen mucha importancia los casos perdidos, como yo lo fui. Suele sobresalir en el Nuiz. Lo que no te mata... ya sabéis.

Tercero, ya os lo he avanzado. Ah, ahora me acuerdo. El agujero. He vuelto a mi cuerpo para pediros ayuda. Con todo el jaleo, me encuentro en la ranchera solo. Casi no me puedo mover. Idiotas, venid a verme. Ya me están entrando calambres en los dedos. Y la tristeza, la terrible tristeza de la soledad. Me voy adaptando a mi cuerpo, y olvido cosas. Venid corriendo. Dejad de buscar por el barranco, cabrones. Había algo en el abismo. Es un agujero que se abre en el mundo paralelo. Parecía vacío pero no lo estaba. Y me quedé fascinado mirando esa nada, sin darme cuenta del sonido de una extraña nariz olfateando en la oscuridad. Lejos, muy lejos.

Mi cuerpo escuchó los gritos. Sentí un tirón del cordón de plata que me une a él. Me desperecé. Comencé a sintonizar con el mundo. Ah, qué desidia volver. Pero puede que me necesitaran. Un pensamiento, solamente un segundo y ya estába ahí. Mi cuerpo de nuiz flotando por encima de esa cosa en la que me tenía que meter. Tumbado en una ranchera con capota. Con un goteo por la vena y la alimentación nasal. Delgado y pálido. Algo me hizo darme la vuelta antes de caer en mi cuerpo físico. Una entidad me había seguido la pista.

Entrar en un cuerpo que vibra a una frecuencia distinta es algo así como saltar de un autobús en marcha. Tu cuerpo físico es el suelo. El autobús es tu cuerpo del nuiz. Si no estás concentrado, el talegazo es tremendo. Sientes dolor de cabeza y se te olvidan cosas. O te quedas paralítico durante un tiempo.

Solamente tengo el control de mis manos. Me dedico a divagar y a contar cosas, confuso. Porque no me doy cuenta de que el demonio, que me ha seguido aquí, está tratando de... jjl.. a`+ÇLTEMOR DE QUE....KÑLKI

miércoles, 20 de julio de 2011

Viajes.

Qué manera más torpe de representarlo, ¿verdad? De los que por aquí andan, compañeros, quizá Hidalgo, Rebeca, Radar... quizá alguno de ellos sepa hasta qué punto es torpe. Todos aquellos que tengan un Nuiz de tipo sensitivo. O los que recuerden sus sueños. Porque es la manifestación más común del Nuiz: salir a viajar mientras duermes, pero una de las más complicadas de dominar.

Pero prefiero este esquema a los dibujos pastelosos que pululan por la red en torno a estos viajes. Nada más alejado de la realidad. Repito que quien haya visto, lo entenderá.

Yo consigo controlar mi cuerpo mediante una especie de bloqueo. Pero no puedo hacerlo de manera violenta, pues esto me llevaría inmediatamente de vuelta.

Lo complicado es que no se quiere volver.

Estos días he estado fortaleciendo mi cuerpo, limitándome a hacer ejercicios físicos, por prescripción médica. No porque me haga daño. Lo que pasa es que no mover el cuerpo durante días lo deteriora sensiblemente. Tras mis primeros vuelos, que a mi me pareció que duraban muy poco, pero que duraron días, mi cuerpo casi muere definitivamente.

Luego estuve algún tiempo alternando, hasta el ultimatum. No era que Adela ya no me quisiera, por culpa del abandono y del maromo con el que se junta. Es que tenía que prepararme para volver a pasar bastante tiempo fuera de mi, fortaleciendo el cuerpo.

Ahora conduzco manadas humanas para llevarlas a la batalla. Ahí está la batalla. ¡Al sur! He conocido a Radar. Je, es un tipo majo. Sus pensamientos me han sido de mucha utilidad, con el magnetismo que emite. Los he usado de patrón muchas veces.

Sé que hay criaturas de naturaleza opuesta a los demonios: ángeles. Pero de Dios no he tenido noticia alguna, sin embargo. Siento tener que decepcionar a muchos. Además, los ángeles no hacen ni caso. Son vagas personalidades en torno a las luminarias celestes, y en torno al sol, sobre todo en torno al sol. Hay ciudades en los cielos, pero tienen su propio ritmo y no se aprecia relación con nosotros ni con los demonios. Estamos solos, por lo que se.

Todavía quedan restos del ejército. Algunos están en un bando, otros en otro, pero en general la situación es caótica. De las grandes instalaciones energéticas, como el acelerador de partículas de la UE ni idea. Pude presenciar la destrucción del portaaviones de la armada Española, el Príncipe de Asturias. Un espectáculo.

Yo estoy aqui. Con el portátil, un goteo en el brazo, dispuesto a sumergirme de nuevo. De nuevo adelgazando, consumiéndome.

Pastoreando manadas de hombres a la guerra.

He visto a los actores en el mundo y los voy conduciendo, transmitiéndoles sueños. He visto los ejércitos. No al enemigo, aunque se distinguir un lugar vacío, y por eso localizo sus posiciones.

Cuadrandoiro

Soy el burrito Brau
por aquí verás lo que suelo leer