jueves, 14 de abril de 2011

He sido un asno

He sido un asno. Difícil averiguar hasta qué punto sin estar en mis pezuñas. Y eso que la foto de perfil es de una mula, que conste. No sea que se vaya a pasar por aquí algún listillo a decirme esto, lo otro o lo de más allá.

Pero parece simpática ¿no? Miradla, o mejor dicho: miradme. Tengo un nosequé que mueve a ternura o algo. Debería moverte, sobre todo si eres del género femenino. De los otros paso... de momento.

Eh, pero tengo que hablar algo más. Va, probemos:

Estaba yo un día yendo al currelo (trabajo en una gasolinera) y pasé por delante del colegio de los Carmelitas, en mi pueblo. ¿Era el colegio o el monasterio? La verdad, de monasterio no tiene pinta, digo eso porque no se me ocurre otra palabra, viven monjes ¿no?.

Bueno, que me encuentro unos fardos de periódicos (todos "El Mundo" y "La Razón", tsk) y me digo, -de puta madre tú, pa la estufa va de culo. Que tengo una estufita de leña ¿sabéis? y en mi pueblo hace mucha rasca. Total, voy a pillar algunos (estaban ataditos con cuerdas, muy pulcros) que no creáis que en mi curro sobra tanto papel, y veo que, entre unos y otros, camuflados, hay libros. Libros de curas y tal... Andá mi vieja.

Registro, registro y pillo como quince libros en plan religioso.

Ojee algunos. Van de doctrina y tal. Me llamó la atención uno que escribía una monja psicóloga. Hablaba de cómo llevar los diversos temas que se dan en una comunidad religiosa. Se me quedó grabado algo que decía: que el amor se expresa a través del tiempo. Mmmm, mierda, no me expreso tan bien, y a ver quién es el listo que busca ahora el libro de las narices. Que tanto tiempo como dediques a alguien, así le quieres.

Digo yo que si estás haciendo la vida imposible a alguien... pero eso es odio, que tiene mucho en común.

Trabajo en una gasolinera. Mi contacto con la humanidad es a vistazos rápidos, quitando la familia y tal. Zas, no le veo más, zas, pallá que te vas. Uno y otro y otro y otro, pasan rostros de todos los colores. Gordas, abuelos, niños, obreros, chicas de buen ver, matrimonios a la gresca, damas atildadas, chóferes, tribus varias -camioneros, repartidores, fuerzas vivas-, pijos y pijas, profesores, señoritos, cazadores, algún famosillo que otro... se me va la pinza. Es tal y como me veo en el espejo, cada mañana. Nunca el mismo, siempre diferente. Cambiante... Así pues, tiempo cambiante, rostros cambiantes. No se qué será de mi mañana. Total, estoy libre, libre al fin yo, que he sido un asno. Todavía lo soy.

¿Libre? Bueno, no lo voy a decir todo de buenas a primeras. Podría, pero todo por partes, como dijo Jack el Destripador. Con un orden. Próximamente más noticias mías en la autopista de la informa... leches.

3 comentarios:

  1. Hola, Brau, me he reído mucho con tu foto de perfil.

    Y me ha llamado la atención lo del libro ese. Amor y odio tienen mucho en común, sí. Lo que no sé es si querías decir que odias mucho a alguien. ¿Quizá que le haces la vida imposible?

    Curiosa perspectiva de la humanidad. Si lo piensas bien, hasta mejor. En la mayor parte de los casos.

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  2. Eh, Rebeca, tampoco lo voy a dar todo masticado y deglutido ¿no?

    Seguro que yo también aprendo algo.

    Besitos.

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  3. Necesitaba una imagen asnil y, viendo que me seguías, pinché y llegué a tu espacio. Nada, que te la tomo prestada para una entrda si no te importa (y si te importa, pues también). Veo que tienes cierto humor, te seguiré de cerca.
    Un rebuzno de pollino a asno.

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